¿Qué queremos decir cuando decimos GRATIS?

Un concepto ecolálico que hay en general con el sistema nacional de salud es la idea de que la atención sanitaria es gratuita. Pero algo gratuito es algo que no tiene “coste alguno”.

Lejos de esto, la atención sanitaria tiene costes y además costes crecientes ya sean debidos a la transición demográfica o, deberíamos decir, global, ya sea por los avances tecnológicos actuales. Costes crecientes con un influencia marginal decreciente sobre la salud de la población. Por ello , quiero parar un segundo a pensar qué queremos realmente decir cuando decimos que la atención sanitaria en España es gratuita.

Cuando hablamos de que la atención sanitaria es gratuita lo que realmente queremos decir es que no existe la barrera de entrada en el sistema “previo pago”. Este simple hecho garantiza que cualquier persona pueda pedir atención sanitaria independientemente de cuál sea su situación económica en el momento de solicitarla. Y por lo tanto es una medida que favorece la universalidad.

Si no tenemos que pagar por la atención cuando la solicitamos, ¿cuándo lo hacemos? Pues sencillamente mediante el pago de los impuestos que luego se destinan a sanidad, al menos una parte.

¿Por qué me parece interesante darle una vuelta a la “gratuidad” de la asistencia sanitaria? Sencillo, porque debemos desterrar de nuestro subconsciente como profesionales sanitarios y como usuarios de los servicios nacionales de salud que no hay que pagar la atención. La atención la pagamos mediante nuestros impuestos y basados en un principio ético de “pagar según posibilidades y recibir según necesidades”. Es decir se da igual trato a igual necesidad. De manera que además de otras muchas ventajas, se produce una redistribución de la renta favoreciendo la equidad.

Bueno, una reflexión insomne, por si os sirve de algo. Vólveré sobre el tema pero ahora es hora de dormir.

Medir, controlar, gestionar, sostener…

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