Derecho a la salud y reforma constitucional: Un derecho fundamental. Necesidades en salud y niveles de protección de la salud.

Acabo de terminar las jornadas de las jornads de Derechos y Salud organizadas por el departamento de Filosafía Jurídica de la Facultad de Derecho de la UNED donde he tenido ocasión de escuchar el primer día, la ponencia del Dr. Tomás Gómez Franco y la subsiguiente ponencia del Dr. José Ramón Repullo Labrador sobre las necesidades de protección de la salud, un derecho constitucional y un derecho fundamental. En mi escaso entendimiento jurídico voy a intentar transmitios lo que me parece que han dicho porque, como ellos mismos han propuesto, resulta imperativo generar debate social ya que la reforma de la Constitución Española es necesaria e inminente.

De manera que en este contexto sociopolítico es necesario debatir sobre el Derecho a la protección de la salud (reconocido dentro de los derechos humanos fundamentales) y ellos han presentado una descripción de un contenido mínimo esencial del derecho a la protección a la salud que permita una sostenibilidad (interna y externa), que tenga una deseabilidad por parte de la sociedad (que lo legitime) y que responda a necesidades sanitarias del mismo (complicadas de definir y limitar).

La legitimidad la ilustraron aportando datos que muestran que existe un consenso superior al 83% en la población respecto a que el sistema sanitario debe ser público y financiado con impuestos, no existiendo grandes diferencias ni por las diferencias ideológicas, ni las diferencias socioeconómicas o educativa ni tampoco las diferencias de edades. Es un nivel de consenso que no se logra en otros aspectos de interés general como puedan ser las pensiones.

Los ponentes proponen entonces tres niveles de perjuicio y tres niveles de protección.

Los niveles de perjuicio serían: el perjuicio individual, el perjuicio social y el perjuicio económico.

a) Perjuicio individual

1. Perjuicio para la vida

2. Perjuicio causante de daños

3. Perjuicio causante de malestar

4. Perjuicio causante de contrariedad

b) Perjuicio Social

1. Perjuicio por contagio y afección a terceros

2. Descapitalizadión social

3. Alarma social

4. Decepción

c) Perjuicio económico

1. Perjuicio de ruína

2. Disgregación del aseguramiento público

3. Inequidad

4. Inconveniencia

Los niveles de protección serían:

1. Protección reforzada (Sección primera de la Constitución Española, capítulo II, título I): Es una protección necesaria porque afecta a derechos fundamentales de las personas.

De manera que se propone este tipo de protección a nivel individual cuando hay un perjuico causante de malestar, a nivel social cuando hay un perjuicio de alarma social, y en el caso del perjuicio económico de ruina y de disgregación del aseguramiento público.

2. Protección tutelada (Capítulo III, título I): Que protege un derecho legitimado por la sociedad y que el legislador en caso de querer quitarle la protección debe demostrar que NO es necesario

De manera que se propone este tipo de protección a nivel individual cuando hay un perjuicio causante de contrariedad, a nivel social cuando hay un perjuicio causante de decepción, y en el caso del perjuicio económico de inequidad.

3. Protección selectiva: Afecta a un derecho legitimado por la sociedad pero cuyo perjuicio en caso de no protegerlo es menor y por tanto el legislador en caso de quere protegerlo debe demostrar que SÍ es necesario.

De manera que se propone este tipo de protección a nivel individual cuando hay un perjuico para la vida o un perjuicio de daños, a nivel social cuando hay un perjuicio de contagio o daño a terceros o un perjuicio de disgregación social, y en el caso del perjuicio económico causante de inconveniencia.

Si yo entiendo bien el problema, la consideración de un derecho como fundamental significa que por el mero hecho de ser humanos se nos debe aplicar este derecho, existiendo al menos tres mecanismos constitucionales de protección para blindar estos derechos. La sociedad española legitima por consenso la salud como un derecho fundamental, las distintas comisiones y pactos internacionales sobre derechos también legitiman el derecho a la protección de la salud como un derecho fundamental. Por tanto un estado debe proteger la salud.

Hasta ahí yo entiendo que vamos bien, sin entrar en discusiones que se me escapan sobre el capítulo donde debe estar recogido este derecho en la Constitución Española.

Ahora pasemos a pensar un poco en cómo definimos salud. De hecho la archiconocida definición de la OMS es un ejemplo de imprecisión bien intencionada pero poco operativa “el perfecto estado de bienestar físico y mental y no sólo la ausencia de enfermedad”. Según esto yo creo que nadie está en perfecta salud, luego, ¿qué debe proteger el Estado dentro de este derecho fundamental a la protección de la salud?

Esto ha promovido la aparción de teorías filosóficas de derecho y políticas que dicen, si entiendo bien, que un Estado no puede garantizar el “perfecto bienestar físico y mental” de sus ciudadanos porque los recursos necesarios para ello crecerían exponencialmente y, ni siquiera así se lograría garantizar este nivel de bienestar.

Recuerdo la primera vez, en la carrera, que me preguntaron ¿Qué es la salud? Y recuerdo que pensé en mi bendita ignorancia, pues “la salud es la salud, que te encuentras bien” en un pensamiento circular perfecto que me resultaba muy evidente.

Bueno, pues de esos lodos estos barros, la dificultad de definición del concepto salud se acompaña de la dificultad definición/limitación de qué es “necesidad en salud” y cuáles son estas “necesidades”.

Así se intenta negar o limitar un derecho humano fundamental, reconocido internacionalmente alegando estas definiciones difusas del objeto legal protegido.

Lo que los Dres. Gómez y Repullo proponen es adentrarnos conceptualmente en las necesidades de salud y en las necesidades de protección intrínsecas a los distintos niveles de riesgo para la salud. Es decir proponen un sistema de “jerarquización” del riesgo que salvaguarde un mínimo esencial de protección que garantice ese derecho humano fundamental de protección de la salud.

Si utilizamos una técnica de reducción al absurdo podemos ententender esto fácilmente. Es ineficiente que el Estado deje de atender otras necesidades de la ciudadanía para garantizar que todo el mundo tenga acceso a sesiones de balnearios rutinariamente, sin embargo, es esencial que en caso de brotes epidémicos el Estado haga todo lo posible por garantizar la pronta actuación para proteger la salud de su población o que en caso de riesgo vital todo el mundo tenga acceso a una sala de urgencias atendida por personal sanitario cualificado.

Voy a leer un poco más sobre el tema y le daré una vuelta. Pero me ha gustado tanto que tenía que contaoslo

 

 

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2 comentarios sobre “Derecho a la salud y reforma constitucional: Un derecho fundamental. Necesidades en salud y niveles de protección de la salud.

  1. Excelente trabajo de síntesis, Carolina…
    Es importante mencionar que todo lo vinculado al derecho a la vida (Art 15) tiene protección jurisdiccional directa y sin necesidad de que haya leyes… por eso hablaríamos de protección reforzada… Todo lo demás son principios inspiradores de la vida economica y social…
    Un saludo
    Repu

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