Ellos y nosotros: el lenguaje del Cisma.

“La verdad pocas veces es pura y nunca simple” (Óscar Wilde)

Desde que comencé a estudiar algo de gestión sanitaria me ha perseguido esa expresión que de primeras me pareció absurda e, incluso, un poco irrisoria. “Ellos y Nosotros”, como si la nosotrosidad o la ellosisdad fuese perenne y nunca fuésemos nosotros ellos y ellos nosotros.

Pero la realidad es que es una expresión ferozmente fractal que va dividiendo y separando, diluyendo esfuerzos, acumulando errores y fallando el tiro de la eficiencia constantemente.

Ellos (los políticos) y Nosotros (los ciudadanos) como si ellos nunca fuesen ciudadanos y nosotros no nos corrompiéramos nunca. Ellos así lo ven y nosotros, bueno, también.

Ellos los directivos y gerentes de los hospitales y Nosotros, los profesionales y trabajadores de la institución, como si Ellos no fuesen trabajadores del Sistema Nacional de Salud, y Nosotros no determinásemos la mayoría de las decisiones (con responsabilidad directiva) tomadas en él.

Ellos (los enfermeros) y Nosotros (los médicos). Como si Ellos no fuesen capaces de tratar a los pacientes y Nosotros no fuésemos capaces de cuidar a los pacientes.

Ellos (los pacientes) y Nosotros (los profesionales) sanitarios. Como si Ellos no tuviesen nada que decir respecto a su propia vida y su salud y Nosotros tomásemos decisiones exclusivamente para beneficio y disfrute de nuestro ego.

Ellos (los hombres) y Nosotras (las mujeres). Como si ellos no fuesen capaces de tener sensibilidad y de cuidar y nosotras no fuésemos capaces de ser crueles y hacer daño.

Al fin y al cabo, Ellos (los otros) y Nosotros (yo misma con mis circunstancias). Como si ellos actuasen de manera egoísta y sólo yo fuese quien de tomar decisiones justas y correctas.

No nos damos cuenta ni ellos ni nosotros que en nosotros están ellos si se encuentran suficientemente cerca. Y en ellos estamos nosotros si estamos lo suficientemente lejos.

En fin, no me neguéis que os sentís al menos un poco identificados en alguna de las expresiones. Y eso que no he querido meterme en política según es mi costumbre.

Y es que nos seguimos empeñando en que los problemas se solucionan con palabras o con ideología. Las palabras son bastante inocente, se inventaron para describir la realidad pero la intención la pone el que describe. Ellos y nosotros son pronombres personales que nosotros empleamos como un cuchillo para incidir en la diferencia y separar en bordes los que no debería ser una frontera.

Ojo, que no digo que tengamos que aceptar todo lo que nos es ajeno. Dios me libre de decir estas cosas. Pero lo que digo es que si nos enfrentamos como colectivo a un problema debemos afrontarlo como colectivo y olvidar las ideologías a priori por el debate y el consenso (si posible), por las multi-perspectiva que es capaz de ver más ventajas y más riesgos que una única perspectiva.

Estoy cansada de banderas, de himnos, de credos, de consignas y de obediencias de partidos, estoy cansada de ellos, estoy cansada de nosotros.

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